martes, 1 de septiembre de 2009

Un día sin suerte, pero increible.

Teníamos planeado ver mucho, por lo que nos despertamos a las 7am.
Costó despertarnos, especialmente porque nos habíamos quedado
despiertos hasta tarde. Simón que no tenía ganas de ver los museos, se
quedó durmiendo.

Nosotras salimos temprano para Rialto para poder pasear por el mercado
de pescados. Tipo 7.30 estábamos por ahí, encontramos la iglesia de
San Giorgi dei Greci, que tiene un reloj que desde que lo construyeron
dice mal la hora. Dimos unas vueltas pero no pudimos encotrar el
mercado.

Volvimos para el hotel para desayunar.

Salimos para la Basilica de San Marco, para llegar temprano, evitar la
cola y entrar antes de que se llene de gente. Esperamos hasta que
abrió y entramos entre los primeros. Vimos los mosaicos en el techo,
los caballos y la Pala D'Oro.

Después fuimos para el Palazzo Ducale que era la antigua casa de
gobierno, apartamentos del Doge y las carceles (que se unen al resto
por el puente de los suspiros). Estuvimos bastante recorriendo cada
sector viendo muebles, leyendo historias el intentando entender a
Tintoretto. Pero lo mejor por lejos fueron las cárceles, no solo
porque pasamos por el puente de los suspiros, si no porque pudimos
entrar a las celdas y ver los graffittis de los presos!

Después de varias horas, nos subimos al Vaporetto para ir a la
Galleria Dell'Academia, pero como habíamos conseguido muy buenos
lugares (afuera y adelante de todo), decidimos recorrer todo el Canal
Grande, ya que así es como se ve la verdadera Venezia (según mi guía
:p).

En la librería del Palazzo Ducalle habíamos comprado una carpetita con
la foto del Puente de los Suspiros para armar un scrapbook del viaje.
Caro la estaba cuidando para evitar que se raye o se arruine con el
agua, pero cuando estábamos pasando por Rialto, nos preparamos para
una foto y sin darnos cuenta, en cuestión de un segundo, la carpeta
con su bolsa entaban flotando por el Gran Canal!! Nos queríamos matar,
por poco nos tiramos al agua para buscarla!!

Nos empezamos a reír para no llorar y seguimos mirando los palacios y
las iglesias a orillas del canal. Llegamos hasta Tronchetto, donde se
estacionan los autos!! y pegamos la vuelta, está vez si fuimos hasta
la academia.

Llegamos, pero antes de entrar, nos sentamos en un barcito a comer.
Comimos una ensalada mixta, que a mi que no me gusta la ensalada me
encanto. Tenía lechuga, rucula, aceitunas negras, tomates cherri,
queso de cabra (increible)y choclo. Después Caro comió Spaghetti al
Pomodoro (la salsa era de tomates cherri, se veían cocinados!) y yo
comí un risotto de mare, que tenía mas mariscos que arroz!

Recorrimos la Academia, que con el student card nos costó €3,20 para
las dos, durante otro buen rato mirando no tanto los cuadros
renancentista (de los cuales ya estamos un poco cansadas) si no los
que trataban de momentos de la vida cotidiana.

Estábamos esperando el vaporetto para volver a San Marco, cuando nos
dimos cuenta de que no habíamos subido al puente de la academia, un
puente de madera gigantesco. Fuimos rápido, nos sacamos un par de
fotos y volvimos justo para tomarnos el vaporetto.

Llegamos a San Marco e hicimos hasta lo imposible para conseguir la
carpetita que se nos había caído al agua. No nos querían dejar entrar
a la libreria del Palazzo Ducale aunque le mostrábamos el ticket de
entrada. Fuimos al Museo Correr, que es de la historia de venecia,
solo para ir a la librería donde nos dijieron que podía estar la
carpeta (el ticket estaba incluido en el de el Palazzo Ducale), pero
no estaba. Fuimos a otra libreria, y tampoco. Entonces volvimos al
palazzo ducale, convencimos al guardia de que la deje pasar a Caro
para comprar la carpeta, pero yo me tuve que quedar ahí con el
guardia. Por suerte al rato, volvió caro con una carpeta, no era la
misma, pero es mucho mejor para hacer el scrapbook.

Cerca de las 16 volvimos al hotel después de no haber parado un
segundo durante 9hs! Simón nos abrió la puerta recién bañado.
Descansamos y nos fuimos a dar una vuelta caminando para Cannaregio.
Simón se volvió en Rialto, pero Caro y yo llegamos hasta la estacion
de tren y después nos volvimos en Vaporetto.

En San Marco, cuando nos bajamos del vaporetto, nos fuimos a un
barcito. Caro comió una torta de crema, chocolate y cerezas y yo tome
un capuccino.

Volvimos al hotel para encontrarnos con Simon que había vuelto antes,
y volvimos a salir un rato.

Enviado desde mi iPod

1 comentario:

  1. Wow! Que dia agotador, hasta me canse yo, jajajaj. No pararon un minuto, pero que lindo. Les voy a hacer esa ensalada cuando quieran, me, como sera el dressing?

    ResponderEliminar